En Centro Soma entendemos que un deportista no está recuperado solo porque ya no siente dolor. Nuestra unidad de Readaptación Deportiva se encarga de que tu cuerpo recupere la funcionalidad, la fuerza y la confianza necesarias para prevenir recaídas. Aplicamos un enfoque científico para que tu vuelta al entrenamiento sea progresiva, segura y eficiente.
En Centro Soma entendemos que el deportista necesita más que una camilla. Abordamos tu recuperación desde una visión global del movimiento, combinando fisioterapia de vanguardia con ciencia del ejercicio para identificar el fallo biomecánico y tratar la raíz de la lesión. Nuestro objetivo es que vuelvas a tu actividad con mayor fuerza, control y seguridad.
Fisioterapia avanzada, EPI y tecnología Indiba para acelerar la curación de tejidos y eliminar el dolor inflamatorio.
Reeducación del gesto deportivo y corrección de patrones compensatorios para optimizar tu biomecánica.
Programas de fuerza específicos y control de cargas para blindar tu cuerpo contra futuras recaídas.
No tratamos solo la zona lesionada; analizamos cómo se mueve todo tu cuerpo. Utilizamos evaluaciones biomecánicas para detectar debilidades o compensaciones que pudieron causar la lesión, asegurando que el tratamiento ataque la raíz del problema.
Trasladamos el tratamiento fuera de la camilla para simular las demandas reales de tu deporte.
Aceleramos la regeneración del tejido muscular y tendinoso mediante bioestimulación profunda.
Protocolos basados en criterios objetivos para decidir cuándo estás realmente listo para competir.
Te enseñamos a escuchar a tu cuerpo y a dosificar el esfuerzo para evitar el sobreentrenamiento.
La fisioterapia suele centrarse en la fase aguda y el dolor; la readaptación es la fase final que entrena tu cuerpo para que soporte de nuevo las cargas del deporte.
En absoluto. Cualquier persona que realice actividad física (running, pádel, gimnasio) se beneficia de este proceso para no recaer en la misma lesión.
Lo ideal es empezar de forma paralela al tratamiento de fisioterapia, adaptando los ejercicios según la fase de cicatrización del tejido.
Sí, parte del proceso es analizar si un error técnico (en la carrera, el golpeo o el salto) fue el causante de la lesión para corregirlo.
Varía según la lesión, pero nuestro objetivo es que sea el menor tiempo posible garantizando siempre que el riesgo de recaída sea mínimo.