En Centro Soma sabemos que una operación es solo el primer paso. El éxito real depende de una rehabilitación bien dirigida. Trabajamos de la mano con los protocolos de tu cirujano, aportando tecnología avanzada para reducir la inflamación, evitar adherencias y recuperar la movilidad de forma segura y sin dolor innecesario.
En Centro Soma abordamos el postoperatorio desde una visión global, combinando técnicas manuales con terapias avanzadas para identificar y tratar cualquier compensación que tu cuerpo haga tras la cirugía. Nuestro enfoque permite una recuperación más rápida, menos dolorosa y con resultados duraderos.
Terapia manual y drenaje especializado para reducir el dolor post-quirúrgico y acelerar la reabsorción de edemas.
Tratamiento específico de la cicatriz y movilización temprana controlada para evitar rigideces y fibrosis.
Reacondicionamiento muscular progresivo para recuperar la estabilidad y volver a tus actividades diarias con confianza.
Cada postoperatorio tiene sus tiempos. No forzamos, pero tampoco esperamos de más. Realizamos un seguimiento exhaustivo de la cicatrización y la respuesta inflamatoria para ajustar el tratamiento día a día, asegurando que cada paso que des sea sobre firme.
Evitamos que la cicatriz se pegue a tejidos profundos, mejorando tanto la estética como la movilidad.
La tecnología de radiofrecuencia más avalada para reducir el dolor y acelerar la reparación de tejidos tras el quirófano.
Ideal para consolidación ósea en fracturas operadas o prótesis, ayudando a regenerar el tejido desde dentro.
Volver a caminar correctamente, subir escaleras o levantar el brazo: objetivos reales para tu día a día.
Depende de la cirugía y la orden del cirujano, pero en muchos casos, cuanto antes se empiece con técnicas suaves de control de inflamación, mejor es el pronóstico.
Nuestro objetivo es reducir el dolor, no aumentarlo. Utilizamos técnicas manuales y tecnología que respetan los umbrales de dolor del paciente.
Absolutamente. Seguimos los protocolos específicos de cada especialista y mantenemos una comunicación abierta si es necesario.
Podemos trabajar zonas adyacentes y utilizar tecnologías que no requieren contacto directo o que favorecen la cicatrización externa.
Es esencial. En estos casos, la rehabilitación marca la diferencia entre una prótesis funcional y una que presenta limitaciones.